Una pregunta que me hacen muchísimo: «Kenneth, ¿cuándo conviene refinanciar mi casa?»
Mi respuesta siempre empieza igual: no depende de lo que hizo tu vecino. Depende de tus números.
Refinanciar es reemplazar tu hipoteca por un préstamo nuevo, con otra tasa, otro plazo o ambos. Y tiene costos de cierre. Por eso lo primero que revisamos es el punto de equilibrio.
Un ejemplo sencillo
- Costos de cierre: $6,000
- Ahorro mensual en tu pago: $200
- $6,000 ÷ $200 = 30 meses
Ok, y qué significa esto? Que si piensas quedarte en la casa más de 30 meses, la cuenta empieza a tener sentido. Si crees que vas a vender en un año, probablemente no.
De 30 a 15 años
Imagina a alguien que cambia su préstamo de 30 a 15 años. Normalmente su pago mensual sube, pero paga muchos menos intereses en total y construye capital más rápido. La pregunta es si ese pago más alto lo deja respirar o lo aprieta. Cada caso es distinto.
3 mitos que escucho seguido
- «Solo conviene si la tasa baja un punto completo.» No hay regla universal. Importa el punto de equilibrio.
- «Refinanciar siempre es ahorrar.» No siempre. Si reinicias 30 años, el pago baja pero el costo total puede subir.
- «Si dice ‘sin costo’, no pago nada.» Casi siempre hay costos; a veces van en la tasa o se suman al saldo.
Al final, es una cuenta
No se trata de refinanciar porque todos lo hacen, sino de saber si los números tienen sentido para ti. Y casi siempre se resuelve con tres datos: tu saldo, tu tasa actual y cuánto tiempo piensas quedarte en la casa.
Si tienes dudas y quieres que lo veamos con tus números, aquí estamos para ayudarte.
— Kenneth
Contenido educativo. Los ejemplos son hipotéticos y no constituyen una oferta, cotización ni aprobación de crédito.
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